Poder escuchar con claridad en el lugar de trabajo es esencial para la productividad y el bienestar de los empleados. La Organización Mundial de la Salud prevé que, para 2030, más de 500 millones de personas tendrán pérdida de audición discapacitante que requerirá rehabilitación. Los sistemas de ayuda auditiva (SVA) ayudan a los trabajadores con pérdida auditiva y hacen que los lugares de trabajo sean más accesibles e inclusivos para todos.